Casi 600 jornadas y 117.000 ejemplares retirados: así combate La Palma dos de sus principales invasoras
- Categoría: Agro Palmero
- Creado en Miércoles, 06 Mayo 2026
- Escrito por El Time

Controlar las especies invasoras requiere de tiempo y, sobre todo, de extensas jornadas de extracción y seguimiento de los ejemplares. La Brigada Operativa de la Reserva de la Biosfera de La Palma, a través del proyecto LIFE, ha centrado sus trabajos en la retirada de las principales especies que amenazan el hábitat palmero: Senecio viscosus y amapola de California. Entre ambas, suman más de 117.000 ejemplares retirados.
Más de 280 jornadas dedicadas a retirar senecio viscosus
En el entorno del Observatorio del Roque de los Muchachos se localiza uno de los focos más exigentes. Allí se actúa sobre Senecio viscosus, una herbácea anual cuyas labores de eliminación han requerido, hasta diciembre de 2025, 287 jornadas de trabajo. El balance acumulado supera los 76.000 ejemplares retirados.
Esta herbácea fue localizada por el botánico Arnoldo Santos en las inmediaciones del Observatorio del Roque de los Muchachos en el año 2020, y su proliferación ha requerido de un protocolo de colaboración entre la Reserva de la Biosfera y el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), que abarca también la detección de otras especies exóticas invasoras.
Más de 40.000 ejemplares retirados de amapola de California
La amapola de California representa el segundo frente con mayor carga de trabajo dentro del operativo del proyecto. Con más de 41.000 ejemplares eliminados y 275 días de intervención acumulados, se sitúa como la segunda especie en volumen de esfuerzo.
Su presencia, según indican desde la Reserva de la Biosfera de La Palma, se concentra principalmente en El Paso, aunque en los últimos años ha comenzado a detectarse en otras zonas de la isla. Ante esta expansión, las actuaciones se desarrollan bajo criterios de alerta temprana para evitar su propagación.
Según el catálogo del Ministerio para la Transición Ecológica, esta especie está naturalizada en varias islas del archipiélago (El Hierro, La Palma, Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote) y es capaz de alterar la estructura de la vegetación nativa, además de competir por el espacio y los recursos con especies locales y favorecer la aparición de otras invasoras.
Fuente: eltime.es